Dos libros para no recomendar
Tengo que reconocer que, cuando tropiezo con un libro que me parece poco aconsejable, siento la tentación de no incluirlo en el blog (y sí, lo he hecho con anterioridad). Pero, a la vez, si alguien acepta este tipo de consejos, puede ser una ocasión estupenda de evitaros perder el tiempo en un libro que no merece la pena: en ocasiones, no sólo porque no sean de una buena o excelente calidad literaria, sino también porque haya muchas lecturas humanamente más enriquecedoras(1). Volví a tener la misma tentación hace unos días, y he estado cavilando sobre ello: el salto entre los posts acerca de la obra de Doig y de Baldacci fue completado por dos libros que, sinceramente, me han dejado sabor de hiel en el paladar. El primero, "La hoja plegada" de Maxwell . Me ha recordado al famoso libro de Salinger, aunque el estilo no es tan espontáneo, pero coincide bastante en la visión –un poco pastosa– de la turbulencia de la adolescencia. Me parece que incide demasiado en lo negat...